En la Escuela Técnica de Joyería del Atlántico, terminar los estudios no es el final del camino, sino el principio de una nueva etapa. Al acabar su formación oficial, nuestro alumnado puede participar en Erasmus+ y hacer entre 4 y 6 meses de prácticas profesionales en empresas de alta joyería de la Unión Europea.

Del aula al taller europeo
Las prácticas permiten aplicar de inmediato todo lo aprendido en el Grado Medio en Procedimientos de Joyería Artística y adquirir nuevas competencias en un entorno de trabajo internacional. Para muchos es el primer contrato: te lo contamos en la historia de nuestra alumna Miroslava, de Vigo a Estrasburgo, y en nuestro artículo sobre cómo funciona Erasmus+ en la escuela.
Pero hay otra parte de la experiencia que no aparece en el currículum y que vale tanto como el trabajo en el taller.
Vivir en otro país: el otro aprendizaje
Pasar varios meses fuera significa aprender un idioma nuevo, conocer otra cultura y adaptarse a otras costumbres. Es salir de la zona de confort, y ahí es donde se madura personal y profesionalmente.
Por eso animamos a nuestro alumnado a vivir intensamente la ciudad que lo acoge: sus museos, sus exposiciones y sus eventos culturales. Porque aprender joyería también es descubrir el mundo.
Résonance[s]: los oficios de arte de toda Europa
Una de las paradas fue Résonance[s], el salón europeo de los oficios de arte que cada noviembre llena el Parc Expo de Estrasburgo. Allí se reúnen artesanos y creadores de toda Europa (joyeros, ceramistas, vidrieros, ebanistas, textiles…) para mostrar y vender su trabajo.
Para quien empieza su carrera en la joyería, es un lugar perfecto para ver el nivel de los talleres europeos, descubrir tendencias, entender cómo se presenta una colección y hacer contactos. Es la misma idea que trabajamos en Vigo cuando llevamos al alumnado a ferias como Portojoia o al Mercado da Arte do Calvario, pero a escala europea.
Museos y objetos que inspiran



Nuestras alumnas también visitaron museos de la ciudad. En las fotos se ven piezas de una exposición de arte africano: figuras talladas en madera, adornos de conchas de cauri, collares de cuentas, cuerdas y fibras naturales.
Para un joyero, estas piezas son una lección sobre el origen del adorno: mucho antes del oro y las piedras preciosas, el ser humano ya se adornaba con conchas, semillas, huesos y fibras, y cada pieza tenía un significado. Mirar estas culturas abre la imaginación y amplía el repertorio de materiales, formas y técnicas.
Joyeros con mirada europea
Volvemos a lo de siempre: nuestros titulados no solo se van con un oficio, sino con una mirada más amplia. Hoy trabajan en países de toda Europa y del mundo, y cada experiencia como esta les ayuda a crecer como profesionales y como personas.
¿Quieres formarte en joyería con proyección europea? Conoce nuestros ciclos oficiales de joyería o escríbenos.
Escuela Técnica de Joyería del Atlántico — Vigo.


