El verano nos dejó dos jornadas muy especiales. El 27 y el 28 de julio, nuestro alumnado participó en dos talleres dedicados a un mismo material, el vidrio, y a dos formas muy distintas de llevarlo a la joyería: la vitrofusión y el esmalte al fuego.
Los impartieron la artesana Isabel Perea y la esmaltista Olga Durán, con más de 12 años de experiencia trabajando con el cristal y el esmalte. La colaboración se desarrolló en la Asociación Pardavila de Vigo, un espacio de intercambio de conocimientos para los futuros profesionales de la joyería.
Vitrofusión: piezas únicas de vidrio fundido

La vitrofusión consiste en unir distintas piezas de vidrio fundiéndolas en un horno. Se cortan y se componen fragmentos de colores, que con el calor se ablandan y se funden entre sí hasta formar una sola pieza. Según la temperatura y el tiempo de cocción, el resultado puede ser una superficie totalmente lisa o conservar el relieve de cada fragmento.
En joyería, la vitrofusión permite crear colgantes, pendientes o cabujones de vidrio con combinaciones de color imposibles de conseguir con otros materiales. Después, esas piezas se integran en monturas de metal, igual que una piedra.
En el curso, Isabel Perea compartió su metodología y su experiencia, y el alumnado descubrió las múltiples aplicaciones de la técnica en el diseño, incorporándola a sus propios proyectos de joyería.
Esmalte al fuego: color sobre metal a 800 °C

Si en la vitrofusión el vidrio es la pieza, en el esmalte al fuego el vidrio se convierte en la piel del metal. Se trabaja con vidrio molido muy fino, coloreado con óxidos metálicos, que se aplica sobre la pieza y se cuece en un horno. Con el calor se funde y se adhiere al metal, formando una capa brillante, dura y duradera.
Es una técnica con siglos de historia, presente en la orfebrería bizantina, en los esmaltes medievales de Limoges y en la joyería modernista. Algunas de sus técnicas clásicas son:
- Cloisonné (tabicado): finos hilos de metal forman celdas que se rellenan de esmalte.
- Champlevé (excavado): el esmalte rellena huecos rebajados en el propio metal.
- Plique-à-jour: esmalte sin fondo, que deja pasar la luz como una pequeña vidriera.
- Esmalte pintado: el esmalte se aplica como pintura, en capas y cocciones sucesivas.
En el taller, nuestro alumnado aprendió a aplicar el esmalte sobre distintos metales, a crear sus propios diseños e incorporarlos a sus piezas, a realizar las cocciones a 800 °C y a retocar las piezas una vez cocidas. El resultado fueron piezas únicas, originales y llenas de creatividad.
Aprender de quienes viven el oficio
Al terminar, todos recibieron su diploma acreditativo. Pero lo más valioso fue aprender de profesionales en activo: además de la técnica, Isabel y Olga compartieron los trucos, los errores frecuentes y la forma de pensar de quien trabaja cada día con el vidrio.
Por eso en la escuela invitamos con frecuencia a artistas y artesanos a compartir su experiencia. Es parte de nuestra forma de entender la formación: aprender haciendo, en contacto con el oficio real.
Gracias a Isabel Perea y a Olga Durán por su generosidad, a la Asociación Pardavila por acogernos, y enhorabuena al grupo por su implicación y sus ganas de aprender. ¡Fue un placer organizar esta “quedada”!
¿Te gustaría aprender estas técnicas?
El esmalte al fuego forma parte de nuestros cursos monográficos, junto a técnicas como el modelado en cera, el mokume gane, las resinas o el cincelado. Puedes ver cómo fue una edición anterior en nuestra entrada sobre el monográfico de esmaltes al fuego.
Si quieres que te avisemos de las próximas convocatorias, escríbenos o llámanos al 986 266 058.
Escuela Técnica de Joyería del Atlántico — Vigo.


